jueves, 10 de diciembre de 2015

9/12 Melbourne III

Nos merecemos un descanso... El día no está muy apretado de cosas, así que no madrugamos. Desayunamos tranquilamente en la habitación, que para eso tenemos cocina, té, pan, tostadora, mantequilla, mermelada...

Junto al hotel hay un edificio curioso, una pequeña muestra de la moderna y original arquitectura de Melbourne. Es el edifici blanco de la derecha, en el que los balcones dibujan una enorme cara.Atentos además al rocódromo indoor en el edificio de la izquierda.







Nuestras primeras visitas serán algunas lanes. Cuando diseñaron la ciudad, con anchas avenidas, dejaron unos callejones para poder pasear sin coches.

A ver, no es que esto sea el novamás, pero es curioso ver la diferencia entre unos y otros. Hemos recorrido cuatro, Hardware Ln (con cafés y restaurantes), Royal Arcade (tiendas con glamour), Hosier Ln (graffitis) y ACDC Ln (¿tengo que decirlo?).

























De camino nos hemos embobado en una de las calles comerciales, con mucha actividad. Y muchos tranvías, que pasan por zona peatonal y no sé como no muere alguien a cada momento.







Allí conocemos a Tooth, un exprofesor londinense que un día dijo "a tomar por culo" y se vino a Australia a tejer (y vender, que valen $50 cada una) bufandas.







Pero... ¡¡¡es SANTA CLAUS!!!! Con la excusa de hacernos una foto, le recuerdo que le esperamos en Europa, que no se entretenga.







Siento decepcionaros, pero hoy no hay hamburguesa. Mi estómago está en huelga por las horas extras y, como se acerca Navidad, está reivindicando un descanso.







Muy cerca (también os hablé de ellos en la foto desde la Eureka Tower) están los Queen Victoria Gardens, que son perfectos para pasear y para tumbarse en el césped a relajarse. En todos los parques que hemos estado en Australia se puede caminar y tumbarse en cualquier sitio. Será porque la gente es respetuosa y los trata bien. Los lavabos públicos están razonablemente bien. La ciudad está limpia. La gente es amable. Y luego nos creemos que estamos en el primer mundo...







Última visita a Federation Square. La gente de las tumbonas no está tomando el sol. Está viendo una peli en una pantalla gigante.







A una calle del hotel tenemos el Queen Victoria Market, en el que, los miércoles por la noche, hay anunciado el Night Market. Como pilla cerquita, nos acercamos. Y resultó ser una pasada. Es un espacio enoooorme, lleno de puestos de comida y tiendecitas, música en directo en diferentes puntos... Genial.







Probamos una patata vietnamita, cortada en espiral y sazonada al gusto que quieras. Buenísima.







La inmensa mayoría son puesto de comida española. Ni asiática ni nada. Paella y sangría por todos los lados. Yo, por innovar, me pido unos dumplings de pollo nepalíes (y eso que había hamburguesas) e Ingrid prefiere probar un postre típico de Australia, que nos aconsejó María de Cairns, la Pavlova. Bueno, pero empalagoso. Es que además se la pide de Nutella-Nutella. Aquí tenéis a la señora comprimiendo tanto dulce en tan poco sitio...







Quiero aprovechar este momento para anunciaros que la OMS ha declarado la zona de mis rodillas hasta mis tobillos, ambos incluídos, como zona catastrófica. Así que, por hoy, ya está bien...

Juan Carlos

8/12 Últim destí

Melbourne és una ciutat còmode. Còmode i pràctica. El centre, amb carrers col.locats de manera que pot recordar Barcelona, està envoltat del Free City Circle, un tranvía gratuït que fa un recorregut circular.
Pràcticament dins el mateix perímetre, també son gratuïts tots els ferrocarrils que hi circulen.







I no només això. També es va sentint una locució que explica el més rellevant del que es veu durant el trajecte, les connexions de la següent parada, etc... com una audioguía.

Abans de tornar cap a casa volem comprar un parell de coses i tenim un outlet controlat just creuant el riu Yarra.













I a la primera botiga...Uuuiiiiixxxxx!!
Melbourne, no anem bé...







Però de seguida la cosa s'arregla, aconsegueixo les meves ulleres de sol noves i arrassem a la Calvin Klein, però seguim sense trobar les sabates que vol en JC.

Tot espai de compres té el seu Food Court, un lloc ple de taules amb parades de menjar al voltant en les que en JC es decanta per l'asiàtic i a mi em crida més l'americà.

Després de dinar tornem a l'hotel a deixar les coses i sortim a passejar en direcció a la Eureka Tower Skydeck 88, la típica torre alta que tenen totes les ciutats i des d'on veure la posta de sol si els núvols ens ho permeten.







Posta de sol una mica deslluïda però hem pogut veure la ciutat des de l'aire per planificar les rutes dels propers díes i decidir el nostre següent punt a la d'avui. Federation Square amb un arbre de Nadal construït amb més de mig milió de peces de Lego.

El passeig per la vora del riu fins la plaça és molt bonic, amb els edificis il.luminats i l'ambient nadalenc de les terrasses.







Federation Square és el lloc de major concentració de gent a la ciutat i on hi ha més esdeveniments programats per aquests díes. Té WiFi gratuït i des de la seva web pots accedir a la càmera per veure-la en directe.







La pujada cap a l'hotel se'm fa eterna, són només 20 minuts però el meu genoll ja no em segueix. Sort que trobem distraccions com les projeccions a la façana de l'ajuntament per fer el camí més distret.







I per fí ja hi som. En 5min tenim el sopar preparat i caiem rendits al llit sense ni posar el despertador. Demà no hi ha pressa en llevar-se!


Ingrid

8/12 Melbourne II

Para no empezar el día como turistas, lo empezamos como guiris. De compras.

Vamos a ir a un outlet y como Melbourne es una ciudad genial, todos los tranvías de la parte central son gratis. Hay uno que nos deja cerquita, sólo tenemos que cruzar el río Yarra.







Por si acaso hay que cargar muchas bolsas, hoy no cojo la cámara. Mi espalda lo agradece porque a estas alturas tengo como tatuadas las asas de la mochila. Hoy las fotos serán con el móvil y es una lástima porque la arquitectura de Melbourne es impresionante.







El río Yarra atraviesa la ciudad pero en lugar de partirla en dos, se integra en ella y no sólo está llena de lugares de ocio, también sirve como helipuerto.







El sitio donde enterraremos nuestra tarjeta de crédito es el DFO South Warf.







Tanto aquí como es USA, lo mejor de estos outlets es que tienen una food court o lugar donde estan todos los restaurantes y en medio un montón de mesas. Así podemos pedir comidas diferentes pero comer juntos. Ingrid pide hamburguesa (¿no se cansará de tanta hamburguesa?) y yo algo asiático. No es el pollo a la naranja de Panda Express pero está muy bien.







Aunque no hemos comprado mucho, regresamos al hotel a dejar la bolsa de las compras, relajarnos media horita y volver a salir por ahí. Nos vamos andando (una media hora) hasta la Eureka Skydeck Tower 88, para ver la ciudad desde arriba. La torre es esta:







Desde arriba se observan unas cuantas cosas. Justo en mitad de la foto, donde terminan las vías del tren, hay un edificio con una cúpula verde. Es la Flinders Street Railway Station, o estación de tren de la calle Flinders. Justo encima (un poquito a la izquierda) está la St'Marys Cathedral y un poquito a la derecha Fed Square.







Si seguimos a la derecha en la foto de encima se ve la sombra de la Eureka Tower y más a la derecha el principio de los Royal Botanical Gardens, que visitaremos otro día.

Aunque a mí cada vez me gustan más los skyline de las ciudades. Esta es la zona del casino desde el río Yarra.







Y esta la Eureka Tower y un puente con decorado navideño. Que no os engañen las altas temperaturas, ya es Diciembre.







En Federation Square (la hemos visto desde arriba, ¿recordáis?) hay un enooooorme árbol de navidad. Bueno, no es enoooorme en tamaño sino que es enorme el número de piezas de Lego utilizadas. 500.000.







Para volver al hotel decidimos caminar. No está lejos, no tenemos prisa y podemo ir tomándole el pulso a la ciudad. Nos encontramos, por ejemplo, una proyección sobre el Ayuntamiento.







El ambiente navideño es raro. No sé si es únicamente la temperatura o si es que aquí el "espíritu navideño" es otra cosa...

Una última reflexión antes de ir a dormir... Viendo como está esto de asiáticos... ¿harán ellos con los caucásicos lo que los caucásicos hicieron con los aborígenes? ¿Es el hombre blanco el dueño del mundo o aprenderemos que la tierra es de todos? I'm starting with the man in the mirror...

Juan Carlos

miércoles, 9 de diciembre de 2015

7/12 Melbourne I

Hoy queríamos haber ido a alguna cala a ver salir el sol, pero entre que la previsión era de muchas nubes y que ayer nos acostamos tarde, pues no lo hemos hecho. Aún así hemos madrugado relativamente. Nos quedan por ver algunos acantilados cercanos al hotel y queremos volver de una tirada a Melbourne para poder devolver el coche antes de las 4 y que estos avariciosos de Europcar nos cobren un día menos. Sin tachar: AVARICIOSOS. Nunca más Europcar. Pero no adelantemos acontecimientos.

Las últimas vistas de la GOR son preciosas. Aunque deslucidas por las nubes. Mi filtro polarizador ayuda a saturar un poco los colores, pero...







En la foto anterior, hace no mucho tiempo, ese arco estaba unido a tierra firme por un puente natural. Un buen día cayó, dejando sobre el arco a algunos turistas que se llevaron un buen susto y el orgullo de ser las últimas personas en pisarlo.







Otra cosa que también desluce mucho estas vistas son las moscas. A miles. Y pegajosas. No se meten en la boca u ojos como en Ayers Rock, pero hay muchísimas. Si a eso le sumas que esto está lleno de asiáticos intentando espantarselas, parece que estemos en un casting para una película de Bruce Lee.













El resto del día es... aburrido.

Unos 250km (en un país donde el límite en autopista es de 100km/h) hasta Melbourne, prácticamente del tirón. 751 km más tarde, devolvemos a Vic a los peseteros de Europcar.

Lo devolvemos un día antes para que nos descuenten un día porque, por error de no se sabe quién, la reserva es de un día más de lo que necesitamos. Nos descuentan un día y nos cobran los otros al doble de lo presupuestado. Nos cobran la gasolina que ellos dicen que falta a más del doble del precio de la calle.

Europcar, mal. Muy mal. Pensaba que sólo se trataba de que Dean, el tontolaba de Europcar del aeropuerto de Melbourne, era un poquito gilipollas. Al parecer es la compañía la que no mola nada. Lo cual no quita que Dean sea un tontolaba...

Llueve en Melbourne. La primera impresión es que es una ciudad con una arquitectura moderna y muy interesante. Como no teníamos nada previsto para hoy, matamos el tiempo en un centro comercial próximo, Melbourne Central, que han construído alrededor -literalmente- de un antiguo edificio.







¿Para qué era ese antiguo edificio? Ni idea, leeros el post de Ingrid para esas cosas. Yo sólo pongo palabrotas tachadas...

En el centro comercial hay un super en el que compramos la cena y el desayuno de mañana. Aprovecharemos que en el hotel tenemos cocina completita para variar el menú, que tanta hamburguesa no puede ser buena. O sí.

Así terminamos el día, reestructurando la maleta para lo que nos queda en el convento, aprovechando el wifi gratuito del hall del hotel ($10 diarios si lo quieres en la habitación) y acordándome de la madre de Dean, el tontolaba de Europcar del aeropuerto de Melbourne...

Juan Carlos

7/12 Roadtrip to Melburne

Avui deixem la Great Ocean Road i ja dormirem a l'últim destí del viatge. No em vull despertar... No vull tornar a la vida real!

Els primers kilòmetres del día seràn per veure els miradors que ens falten per tenir la col.lecció completa de "The GOR lookouts". És graciós com et vas trobant les mateixes persones a uns i altres i que et tornen a demanar si els pots fer una foto familiar.

The Arch i London Bridge no són la típica roca solitària dins el mar com els 12 Apòstols sinó que ja tenen una forma.
The Arch és el que, com el seu nom indica, té forma d'arc.







I el London Bridge en tenía 2 fins que un bon día de gener de 1990 li va donar per partir-se deixant a dos turistes atrapats enmig de l'oceà fins que, hores després, van venir a rescatar-los.
Pobres, quin ensurt!







The Grotto és l'últim lloc que veurem abans de tornar a la carretera. En aquest baixes arran de platja a través d'unes escales infinites i pots veure un petit estanc i el mar a través d'un forat que sota cap concepte pots creuar.







Però es que la banda contrària també m'agrada... i ara que no em veu ningú...
Mira que si ara es trenca el pont i em quedo aquí atrapada!







Ara si, comprem quatre coses per dinar al súper de Port Campbell i agafem la carretera cap a Melbourne.
Hem reservat per error un día més de cotxe i el volem tornar abans no tanquin, cosa que aconseguim, però amb el rotllo de que et cobren una fiança, fins arribar a l'hotel no hem vist que és més car el lloguer de 3 díes que el de 4. Algú ho entén? Punt negatiu per Europcar i a queixar-se a veure si aconseguim alguna cosa.

A Melbourne plou i fa xafogor i ens resguardem en un centre comercial laberíntic, el Melbourne Central on hi ha la Coop's Shot Tower, una antiga torre destinada a la fabricació de munició que fa 50m d'alçada.







Aquí tot és caríssim i no comprarem res, però ens aturem a fer un berenar al Max Brenner, descobert als EEUU i expert en xocolata en tots els formats.
Germaneta, aquesta va per tu!







L'hotel és modern, com tot el que de moment hem pogut veure de Melbourne i està dins la Free Zone que us explicaré demà. Estem cansats i com que tenim cuina hem passat pel súper a comprar quatre coses per sopar.







Tenía pendent de provar el salmó fumat de Tasmània que no li té res a envejar al de Noruega que comprem a casa. I de formatges, també dominen un munt.
Mmmmmm... Boníssim amb unes torradetes!







Bona nit i fins demà.

Ingrid

lunes, 7 de diciembre de 2015

6/12 Wildlife

Aixxxx... Avui em sembla que estarà núvol tot el día... A veure si almenys desapareix la boira. Per si de cas em poso màniga llarga.

La propietària de l'hotel ens recomana passejar pel Maits Rest Rainforest que no queda gaire lluny d'aquí i no dubtem en apropar-nos-hi.
És un passeig d'uns 800 metres enmig d'un bosc moooooolt tupit on s'hi barrejen una gran quantitat d'olors de pi, humitat, eucaliptus i altres plantes.







Les tonalitats de verd i marró son infinites i tornem a sentir una pila de sorolls no identificats com els de Cape Tribulation. Que lluny queda Cape Tribulation!







L'estrella del bosc, però, és el Otway Black Snail, un cargol carnívor que només viu en aquest parc natural d'Otway (parlo seriosament), amb la closca de color negre que per més que busquem no som capaços de trobar.







El proper lloc on pararem i pararem i pararem i pararem perquè hi ha arbre amb koala si i arbre amb koala també és a Cape Otway Lighthouse Road. Un camí que porta al far i al qual hi entrem amb una mica de por perquè tot i que ens agrada veure bitxos no sabem el que ens hi podem trobar. Jo creia que els dinosaures s'havíen extingit però a jutjar per la senyal ja no sé el que pensar.







És divertit veure com la gent va conduïnt a 10km/h i mirant al cel buscant una bola de pèl penjada d'un arbre. Nosaltres ja ens hem tornat un experts!
Cada 100m hi ha algú enmig de la carretera fotografiant cap amunt i una pila de cotxes que s'aturen al seu voltant en busca del pobre animal que està dormint plàcidament sense adonar-se que és el centre d'atenció de desenes de turistes.







I després de tant d'exercici de pujar i baixar del cotxe ens entra la gana.
El primer lloc on fan alguna cosa de menjar està a només 40km d'aquí, és a Lavers Hill i la salsitxa que demano deu estar especialment portada des d'Alemanya perquè no entenc que costi 8 dòlars. A canvi d'això, ens hem cruspit un bol de patates fregides que era per la taula del costat. Jijijijiji

Reposat el dinar ens endinsem al cor de la GOR amb els seus 12 Apòstols, un agrupament de roques que amb l'erosió han quedat enmig del mar tocant la costa. La proximitat d'unes a les altres és la curiositat del paisatge i el que ho ha fet una popular atracció turística.
Inicialment n'hi havía dotze, però a causa de l'erosió de les ones i el vent ara només en queden 8 (es calcula que cada any es perden 2 centímetres de roca).

Però seguint amb la nostra fortuna de trobar animals a la carretera ens aturem davant un porc espí que es pren el seu temps per creuar. Aquest cop som els primers en arribar i darrera nostre s'aturen una pila de cotxes.


YouTube Video



Un cop deixat l'animal en zona segura, seguim el nostre camí per la Great Ocean Road.

Des de Gibson Steps es pot baixar a la platja per veure-les arran de mar però, avui tenim el gafe i està tancat per fortes onades.







Tot i així ens saltem la tanca per apropar-nos una mica més encara que només en podem veure un (de moment).







Aquesta nit tenim plans que no ens deixaràn arribar d'hora a l'hotel, per tant ens hi apropem ara a fer el check-in i a descarregar les maletes.
Ui! Ens sobren 2 llits. Quí vol venir?







Al costat de l'allotjament hi tenim el Loch Ard Gorge on hi va haver un naufragi al 1878 i només van quedar 2 supervivents dels 54 que viatjaven al vaixell, una noia de 17 anys i un aprenent de mariner de 15 que van ser arrastrats pel mar a la platja. Durant tot el recorregut que voreja la zona es va explicant l'història a través de cartells.













Ara si, trípode, càmera, objectius, plàtans per sopar i una mica d'aigua i a esperar la posta de sol a The Twelve Apostles.













Per aquesta platja que es veu, poc després de posar-se el sol hi apareixen una pila de pingüins que surten de l'aigua en fila de un cap a les pedres que hi ha a la dreta.







Llàstima que els hem vist de massa lluny, crec que a Melbourne podrem tornar a veure'ls de més aprop.

Negra nit. Estem a 5 minuts de l'hotel però agafem el cotxe i reculem 44km fins Melba Gully on hi ha un bosc on s'hi poden veure cuques de llum i on sé que fins arribar-hi aniré cagada de por.

A aquesta hora és quan et pots trobar més animals enmig de la carretera i amb el promig que tenim ja ens toCOMPTE!
Uuuufffff!!!
Quasi els tatuem la matrícula a tres cangurs del tamany d'un elefant que s'han creuat davant nostre!!!

Els següents 38km i durant tots els de tornada estic tan tensa que em cruspeixo una bossa de crispetes que havíem comprat per demà. No puc apartar els ulls de la carretera ni per un segon. No vull ni tan sols posar música per no desconcentrar-me (com si conduïs jo!). Encara tinc el cor en un puny pensant que ens ha anat d'un centímetre que no trobem als cangurs asseguts dins el nostre cotxe!

I per fí arribem a l'hotel. Ara ja puc començar a respirar amb normalitat. Quin descans!

Bona nit i fins demà

Ah! De cuques de llum n'hem pogut veure una cinquantena. És curiós sobretot si, com jo, no n'has vist mai a la vida.
Us poso una foto treta d'internet perquè us feu una idea del que hem vist i que ha estat impossible de fotografiar.







Ingrid